En Flores de Ávila, dentro de Ntra. Señora del Castillo, parroquial de la localidad abulense, aparece un monumento que aglutina en un marco clasicista un recoleto retablo barroco cuya policromía se extiende sobre la obra de yesería. Su advocación a la Virgen de los Dolores parece disiparse ante el movimiento galante del grupo escultórico de María, san Joaquín y santa Ana situado en su tímpano.
Las imágenes siguientes muestran el conjunto de yeserías junto al retablo y su entorno. Su concordancia en el exterior con un pórtico cegado y parcialmente visible, explica su ubicación en la planta debido a la reutilización de este espacio.



La zona porticada de las yeserías muestra una superficie cubierta por una sucesión de enjalbergados que embotan la superficie:




En otros casos, los yesos se muestran subvertidos por policromías, dorados y repolicromados variando la tonalidad blanca de su terminación.





Estas últimas imágenes muestran el retablo de Ntra. Señora de la Soledad insertado en el nicho descrito por los guarnecidos de yesería. Por efecto de la policromía el ático semicircular adaptado a la exedra, que en origen tiene labor de yesería, adopta forma rectangular enmarcándose en el pórtico romanista. La segunda imagen muestra un detalle del grupo escultórico superior:


Inicialmente especulamos con la posibilidad que todo el material histórico de la citada capilla de Reyes y el monumento que describimos se relacione con el donante Diego Flores. Durante el año 2018 se hicieron una serie de intervenciones y reformas en la capilla de la cabecera del evangelio. Este espacio recibe distintas denominaciones (capellanía de los Reyes, capilla de los Reyes Magos, de san Zoilo, de Diego Flores); a él nos referiremos siempre como Capilla de los Flores. En ese momento se segregó y conservó todo el material histórico contenido en ese espacio con la finalidad de rehabilitar la fábrica de la capilla y la cripta.
El objetivo último sería elevar un proyecto capaz de determinar cual debía ser la situación del todo ese material histórico tratando de averiguar si formó parte de un desmantelado cenotáfio situado en el arcosólio de yesería. En consecuencia, se preveía recuperar el cacácter memorial del monumento y concluir con una propuesta coherente de exhibición.
Año 2019: Organización de los estudios
Eran varios los objetivos de esta intervención: Por un lado realizar un estudio de los paramentos y arqueológico para determinar su función, y si era posible la génesis y evolución del monumento. También resultaba necesario comprobar el material histórico contenido en la iglesia, especialmente aquel que hasta el año 2018 aparecía en la capilla de Reyes, por si en origen formaba parte del monumento funerario.
Para comenzar el estudio de los paramentos ocultos procedimos al desmontaje del retablo. Observamos como bajo el mismo aparecía un suelo repleto de elementos que podían aportar numerosa información durante la investigación posterior. En una primera limpieza, entre los restos de escombros situados en el suelo, localizamos numerosas piezas de madera que no eran sino pequeñas molduras pertenecientes al retablo. Junto a estas piezas aparecieron:
- Un fragmento de una vasija cerámica.
- 3 restos óseos cuya situación no es determinante sobre la aparición de un enterramiento. Dos especialistas médicos confirmaron que se trata de huesos humanos y no de animales. Los restos hallados corresponden al esponjoso, una costilla y un fragmento de la espina iliaca anterosuperior de una pelvis.
- Mortero con los grafismos correspondientes a un estrato de sinopia relacionada con los restos del siglo XVI que son visibles a la derecha del nicho barroco, en el frontrispicio. Hemos localizado 59 fragmentos de este tipo de mortero, que corresponde al estrato inferior de los morteros del paramento.
- 9 piezas correspondientes a la moldura de yesería que delimita el arco exterior.
Extendimos la búsqueda de vestigios del arcosolio inspeccionando el numerosos material diseminado por distintas dependencias de la iglesia.
- Hemos localizado almacenados en la iglesia otros 4 fragmentos de esta última moldura. Probablemente los fragmentos se desprendieran al realizar el desmontaje de parte del entallado del retablo retirado para inspeccionar el interior del arcosolio.
- Una moldura esculpida en piedra de Villamayor que perteneció al enterramiento anteriormente situado en la Capilla de Reyes –Capilla de los Flores-.
Las fotografías históricas conservadas por en el archivo del Instituto del Patrimonio Cultural de España muestra la situación exacta del artefacto, aun cuando no hemos accedido a las piezas almacenadas del denominado Hombre de piedra.

El tramo de moldura que delimita la cama, visible a la derecha de la fotografía, corresponde al artefacto localizado durante la inspección previa. Casa Moreno. Archivo de Arte Español (1893-1953). IPCE, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Todos los artefactos se encuentran depositados en dos cajas realizadas para su almacenamiento hasta su intervención futura. Sin embargo, tanto los restos óseos como el fragmento de cerámica se trasladaron al Museo Provincial de Ávila junto a los artefactos aparecidos durante el estudio arqueológico. Dicha cata arqueológica se practicó en la base del arcosolio bajo las directrices del arqueólogo Jorge Díaz de la Torre, autor igualmente de las conclusiones que recoge el estudio arqueológico.
Para el nuevo montaje del retablo se posiciona en la nave de la epístola enfrentado al retablo de san Zoilo. Situamos la mesa de altar separada del muro. En el espacio de separación entre la trasera de la mesa de altar y el muro disponemos la estructura. Para su construcción nos inspiramos en apilación de la construcción tradicional en madera dando como resultado una solución holística en la que se integran la mazonería y mesa de altar.






Después continuamos con la realización de catas de investigación en los paramentos del nicho. La intención del muestreo fue determinar la uniformidad de los morteros más antiguos: su extensión, encuentros, y la posible interrupción de los morteros y sus causas. Tratamos de establecer cuál fue la sucesión temporal de los estratos, y asegurarnos de su verificación. Actuamos de manera crítica sobre nuestras conclusiones intentando descubrir si era posible ajustar periodos de tiempo intermedios en donde existieran terminaciones hoy desaparecidas. Sin embargo, hemos comprobado la continuidad de los vestigios en todas las partes analizadas.
Año 2020: Planificación de los trabajos
El objetivo de la intervención durante este periodo es completar los trabajos de conservación y restauración de la zona central del arcosolio. La singularidad que la superficie ofrece resulta de los cambios de uso del monumento a lo largo de su historia. Las diferentes funciones exigían distintas terminaciones, con programas ornamentales y cultuales concretos.
La retirada del retablo realizada en el 2019 supuso iniciar el desmantelamiento de estos cambios. Recuperar el estadio primitivo cercano a la concepción funeraria del monumento, es el objetivo de esta intervención.
Comenzamos la intervención con la realización de pruebas con el fin de asegurar la resistencia de los yesos, la solubilidad de los estratos de color, pigmentos y aglutinantes, y los niveles de difracción de la luz de los yesos ante los productos propuestos que tras su aplicación quedarán íntimamente ligados a su superficie.
Tras esta serie de pruebas efectuamos una nueva inspección superficial, situando la cronología de los estratos para determinar el alcance de la actuación y asegurar los niveles que pretendemos recuperar. Para finalizar, documentamos gráfica y fotográficamente todos aquellos aspectos que puedan ofrecer datos relevantes y complementarios sobre el monumento.






Tres eran los objetivos a completar con nuestra intervención:
1.(1) Conservación de las yeserías del intradós del arcosolio
Comenzamos retirando la suciedad superficial siempre desde la parte superior en sentido decreciente. Eliminamos las reposiciones de morteros de baja calidad y aquellas que ocultan parcialmente las yeserías originales. En paralelo procedemos a la consolidación de las partes fisuradas de los yesos.
Fue necesario disociar visualmente los repintes del estrato original, y determinar el método idóneo de retirar dichas adicciones de color sin alterar las yeserías originales. Realizamos distintos test para seleccionar metodologías, productos, y tiempos comenzando con pruebas de polaridad creciente y diversos test de solubilidad.
Una vez tuvimos la superficie de yesos a la vista continuamos realizando la consolidación de las partes arenizadas y la reposición volumétrica, tratando de igualar la superficie con morteros de restauración en la situación que originalmente aparecen. Concluimos la actuación en esta zona con el entonado final de las reposiciones, y la protección final de la yesería.
1.(2) Eliminación de los repintes de los basamentos en ambas pilastras
Al igual que en las yeserías del intradós comenzamos realizando distintas pruebas de polaridad creciente o test de solubilidad para el levantamiento de los repintes. Por las características de estos repintes, encontramos desde estratos magros, temples de baja calidad, hasta el estrato almagre aglutinado con cualquier tipo de aceite secante. Establecimos un método de trabajo en el que se convinarón tanto la acción disolvente con una serie de medios físicos como microtornos, espátula de ultrasonidos o microchorro de aire.
2. Restauración de la pintura mural en el frontis del arcosolio
Este punto marcó el momento crítico de la intervención, sin duda porque la valoración que hacíamos de la sinopia tardogótica y su recuperación conllevaba la pérdida de la ornamentación superpuesta de forma irreversible.
Se ha valorado la calidad de la doble superposición de decoraciones barrocas, y el hecho de recuperar una zona que devuelve al monumento el sentido primitivo. En cuanto la hornacina, siendo la cavidad un elemento distorsionador del plano pictórico inicial, fue conveniente rellenar su volumen.
Descubrir estás sinopias requería eliminar los estratos superiores en ocasiones mucho más cementados que el núcleo del frontis original. Para evitar los riesgos inherentes a esta acción mecánica, paralelamente, realizamos la aplicación de productos consolidantes, incluso reparaciones de albañilería aplicada, en función al estado de conservación del estrato que tratamos de conservar.


3. Retirada de los barnices inadecuados en el entallado del retablo
De nuevo fué necesario realizar una serie de test de solubilidad, diversificando las pruebas por las terminaciones sobre las que se actuó: dorados, policromías magras o grasas, esgrafiados, y aquellas terminaciones que podían presentar una composición capaz de ser susceptible a la acción disolvente. Tratamos de retirar dicho estrato brillante y grueso recuperando la superficie original cuyo matiz se veía alterado por el anterior estrato.
Conclusiones:
Propuesta de restauración y expositiva
Tras organizar los resultados de los trabajos de investigación extraemos las conclusiones fijando las mutaciones que la historia deja en el monumento. La información constituye la fuente sobre la que aproximarnos al tratamiento del arcosolio y del material histórico segregado de la capilla de los Flores.
Somos conscientes de lo parcial de nuestro conocimiento de la historia, y sus implicaciones al elaborar una hipótesis para la organización de los artefactos y formular la propuesta. Si hemos de ser rigurosos, los descubrimientos y sus condicionantes obtenidos durante la investigación solo permiten formular la propuesta de restauración.
Hemos tratado que las técnicas restauración propuestas sean lo suficientemente versátiles como para permitir su reorganización ornamental en función a la obtención de nuevos y precisos datos históricos que aporten mayor rigor científico que el actual.










